Sociedades Anónimas vs Sociedades Limitadas

Como hemos comentado en numerosas ocasiones, una de las decisiones más importantes a la hora de abrir un nuevo negocio es la forma jurídica que queremos que adopte éste. Y ¿Por qué? Pues porque de esto dependen muchas cosas tales como los trabajadores que podemos contratar, las cotizaciones en bolsa, o lo que más nos preocupa a todos: el capital a aportar y la responsabilidad que tenemos si la cosa no fuera como esperábamos.

Los que nos siguen de cerca, ya han leído otros artículos relacionados con este tema. Concretamente uno en el que se especifican las diferencias entre los autónomos y las sociedades (los que deseen leerlo pueden acceder a él desde este enlace) y otro en el que hablábamos sobre la Sociedad Laboral, una gran desconocida por muchos emprendedores (artículo Sociedades Laborales).

Hoy dedicaremos este espacio para hablar de las Sociedades Anónimas y las Sociedades Limitadas. Puede que estas sociedades nos resulten más conocidas, pero ¿Sabemos en qué se diferencian? ¿Cuál nos conviene más para abrir nuestro negocio? La respuesta a todas estas preguntas en el artículo de hoy. ¡No os lo perdáis!

Diferencias entre las Sociedades Anónimas y las Sociedades Limitadas

A continuación mostramos las principales diferencias en un cuadro para que podamos apreciarlas mejor.

Sociedades Anónimas

Sociedades Limitadas

SOCIOS

Uno o más. Persona física o jurídica Uno o más. Persona Física o jurídica

RESPONSABILIDAD

Se limita sólo al capital aportado por los socios Se limita al capital aportado por los socios. Sólo responde deudas de la entidad por capital invertido.

CAPITAL

Capital dividido en acciones nominativas o al portador Capital dividido en participaciones. Su trasmisión es restringida y no pueden denominarse acciones

CAPITAL SOCIAL

Capital Social mínimo para constituir la empresa: 60.000€. Desembolso del 25% momento constitución Capital social mínimo constitución: 3.000€. Desembolso integro momento constitución

RAZÓN SOCIAL

Nombre empresa seguido de Sociedad Anónima o SA Nombre de la empresa, seguido de Sociedad Limitada o SL; Sociedad de Responsabilidad Limitada o SRL

IDEALES PARA…

Grandes empresas. + volumen negocio, + capital Empresas nueva creación, emprendedores, pymes

VENTA ACCIONES

Los socios pueden vender sus participaciones Deben comunicar la venta a los demás socios (derecho preferente de compra)

COTIZACIÓN EN BOLSA

Pueden cotizar en Bolsa No pueden cotizar

¿Cuál es la mejor elección?

La elección entre la constitución de una Sociedad Anónima o de una Sociedad Limitada debe basarse, entre otras, en las siguientes cuestiones:

  • Actividad a desarrollar:

En principio ambas pueden desarrollar cualquier actividad, pero siempre hay excepciones, y este caso no iba a ser diferente.

Hay algunas actividades que están reservadas por ley a las Sociedades Anónimas, por ejemplo: Sociedades Bancarias, Farmacéuticas, Gestoras de Fondos de Pensiones, Leasing, Seguros y otras.

Por tanto lo primero que deberá tenerse en cuenta es si la actividad a la que se va a dedicar la sociedad, por sus especiales circunstancias, requiere una forma social concreta.

  • Número de socios/as:
  1. La Sociedad Anónima es mucho más adecuada para desarrollar actividades en las que se prevea la participación de un gran número de socios/as, así como una mayor movilidad del capital.
  2. La Sociedad Limitada, por el contrario, es más adecuada para actividades en las que se tenga previsto la participación de pocos/as socios/as, para sociedades familiares o de profesionales así como para desarrollar negocios con un pequeño desembolso inicial.
  • Capital:
  1. La Sociedad Limitada debe tener como mínimo un capital de 3.005,06 €, que deberá estar totalmente desembolsado, aunque no existe un capital máximo, es decir, podríamos aportar más si así lo deseáramos.
  2. La Sociedad Anónima debe tener como mínimo un capital de 60.101,21 € que deberá estar desembolsado, al menos, en un veinticinco por ciento; es decir con 15.025,30 € ya puede constituirse una Sociedad Anónima, para la que tampoco existe un capital máximo.
  • Formalidades:

Para la constitución de una Sociedad Anónima o de una Limitada los requisitos formales son básicamente los mismos, pero si se van a hacer aportaciones no dinerarias al capital de la sociedad, en las Sociedades Anónimas es necesario que un/a experto/a independiente, designado/a por el Registro Mercantil, emita un informe sobre el valor de lo que se pretende aportar, informe que se precisa también en las ampliaciones de capital.

También durante la vida de la sociedad y al disolverse ésta, los requisitos formales que la Ley establece son más rigurosos para una Sociedad Anónima que para una Limitada, derivándose de todo ello un mayor coste económico y una mayor limitación de la autonomía de la voluntad en la estructuración de su funcionamiento interno.

En definitiva, si queremos que los trámites sean más sencillos y menos costosos y tenemos la idea de una empresa de un tamaño reducido, la mejor opción será una Sociedad Limitada. Si no nos importan ni la inversión ni los trámites, la Sociedad Anónima es la mejor decisión.

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