Administradores y responsabilidad

Dos hombres y una mujer revisando un documento en la oficina

Constituye una pérdida patrimonial el pago efectuado por el responsable subsidiario para hacer frente al pago de la deuda del deudor principal.

Pago de deudas tributarias en derivación de responsabilidad

Los administradores deben actuar con diligencia en el cumplimiento de las obligaciones tributarias de la empresa. Si no lo hacen y la empresa comete alguna infracción, pueden incurrir en responsabilidad solidaria o subsidiaria.

Responsabilidad tributaria

Solidaria o subsidiaria. En ciertos casos los administradores pueden llegar a responder frente a Hacienda por las deudas tributarias de sus empresas. Dicha responsabilidad puede ser solidaria [LGT, art. 42] o subsidiaria [LGT, art. 43]:

  • En la responsabilidad solidaria, Hacienda puede dirigirse contra el administrador en cualquier momento, sin que sea preciso que haya agotado las vías de cobro frente a la sociedad ni que haya declarado la insolvencia previa de ésta.
  • En cambio, si la responsabilidad es subsidiaria, Hacienda sólo puede reclamar al administrador tras haber declarado la insolvencia de la sociedad y de los posibles responsables solidarios.

Infracciones. En la práctica, las situaciones más frecuentes de responsabilidad solidaria y subsidiaria se dan en caso de comisión de infracciones tributarias por parte de la empresa. En la responsabilidad subsidiaria, basta la simple negligencia o “culpa in vigilando”. En la responsabilidad solidaria, el elemento de culpabilidad requerido es mayor, siendo necesaria en la persona responsable la acreditación de una intencionalidad dolosa equiparable a la exigida en el ámbito penal [TEAC 24-09-2019] . Vea a continuación, con más detalle, en qué consisten estos dos tipos de responsabilidad.

Responsables solidarios

¿Cuándo se produce?

Causantes. La ley prevé la responsabilidad solidaria de quienes sean causantes o colaboren en la comisión de una infracción tributaria[LGT, art. 42.1.a] . Esto puede afectar a los administradores, siempre que hayan intervenido de forma activa y directa en la comisión de la infracción imputable a la sociedad.

Participación activa. Así pues, en estos casos no basta una conducta negligente o descuidada del administrador, sino que es necesaria su participación activa. Ello justifica que la responsabilidad solidaria abarque no sólo la deuda tributaria (principal, recargos e intereses) sino también la sanción. Además, esta “modalidad” de responsabilidad puede ser exigida a partir del momento en el que finalice el período voluntario de ingreso, sin que la deuda haya sido satisfecha y sin que sea necesario que se hayan agotado las vías de cobro frente a la sociedad ni se haya declarado su insolvencia [LGT, art. 175.1] .

Ejemplos. A estos efectos, cabe entender que hay una participación activa (y, por tanto, puede existir responsabilidad solidaria) si, por ejemplo, la sociedad participa en una trama para no declarar el IVA, o si tras cometer la infracción se realizan operaciones para vaciar de patrimonio la sociedad, o si ésta vende un inmueble y el administrador decide no contabilizar ni declarar la ganancia obtenida.

Una empresa vendió un inmueble a través de un apoderado y no declaró la ganancia. Pues bien, aunque la transmisión no fue realizada por el administrador, los tribunales consideraron que éste conocía perfectamente la operación y que fue él quien, de forma consciente y voluntaria, decidió no declarar, por lo que confirmaron su responsabilidad solidaria [TS 28-10-2015] .

Derivación de la responsabilidad

Prescripción. El plazo de prescripción para exigir la obligación de pago a los responsables solidarios comienza a contarse desde el día siguiente a la finalización del plazo de pago en período voluntario del que dispone el deudor principal. Este plazo no queda interrumpido por el hecho de que se hayan realizado actuaciones de recaudación respecto del deudor principal u otras personas que hayan sido declaradas también responsables con carácter previo a la notificación de la resolución de derivación de la responsabilidad solidaria [TS 14-10-2022].

Dicho plazo de prescripción tampoco se interrumpe por la declaración de concurso del deudor principal [TEAC 13-12-2022] .

Responsables solidarios

¿Cuándo se produce?

Infracciones de la sociedad. Si la sociedad comete infracciones tributarias pero el administrador no ha sido el causante directo, su responsabilidad es subsidiaria. En concreto, esta responsabilidad puede declararse en los siguientes supuestos [LGT, art. 43.1.a] :

  • Cuando el administrador no haya realizado los actos necesarios de su incumbencia para el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
  • Cuando hubiera consentido el incumplimiento por parte de quienes dependen de él.
  • O cuando hubiese adoptado acuerdos que posibilitaran las infracciones.

Requisitos. Como en el supuesto de la responsabilidad solidaria, es necesario que la empresa haya cometido una infracción (si la cuota reclamada deriva de una discrepancia razonable no hay infracción y, por tanto, tampoco existirá responsabilidad de los administradores) [LGT, art. 179.2.d] . Si hay responsabilidad subsidiaria:

  • Será declarado responsable el administrador que lo fuera en el momento en el que la sociedad cometió la infracción (a estos efectos, resultará indiferente quién sea el administrador cuando se inicie el procedimiento para exigir responsabilidad).
  • El procedimiento frente al administrador sólo podrá iniciarse cuando se hayan agotado todas las vías de cobro frente a la sociedad y, por tanto, Hacienda haya declarado fallido al deudor principal y a los posibles responsables solidarios [LGT, art. 176] .

La existencia de una infracción cometida por la sociedad ya supone un incumplimiento de los deberes esenciales de los administradores (vigilar la correcta llevanza de la contabilidad y el cumplimiento de las obligaciones tributarias), por lo que este supuesto de derivación de responsabilidad puede darse en la mayoría de casos en los que se impongan sanciones [TS 09-04-2015] .

Declaración de fallido

Fallido. La declaración de fallido, necesaria para que exista responsabilidad subsidiaria, no está condicionada a que la sociedad sea insolvente en el sentido de caer en concurso de acreedores. Basta que la Administración haya desarrollado una actuación razonable y suficiente para acreditar la ausencia de bienes realizables. La constatación suficiente de la situación de insolvencia del deudor no requiere que se agoten todos los trámites del período ejecutivo respecto de todas y cada una de las deudas, pudiendo obtenerse como resultado de las actuaciones ejecutivas y/o de comprobación e investigación realizadas respecto de alguna de las deudas [TS 22-12-2022] .

Interrupción. Una vez efectuada la declaración de fallido del obligado tributario, las actuaciones recaudatorias posteriores contra ese obligado fallido carecen de virtualidad para interrumpir el plazo de prescripción para exigir el pago al responsable subsidiario [TS 07-02-2022] . Así, por ejemplo, si tras la declaración de fallido Hacienda notifica unas diligencias de embargo al deudor principal, esta actuación recaudatoria no puede interrumpir el plazo de prescripción del responsable subsidiario.

Seguro de responsabilidad

Administrador. Las aseguradoras comercializan pólizas que cubren la responsabilidad civil de los administradores o directivos en el desempeño de su cargo. Estas pólizas cubren el pago de las indemnizaciones por daños y perjuicios causados a terceros y que puedan ser exigidos a dichos administradores o directivos.
El Tribunal Supremo [TS 29-01-2019] reconoció que una aseguradora se había de hacer cargo de una deuda tributaria que se exigía al administrador de forma subsidiaria, al no estar este riesgo excluido expresamente en la póliza.

No es retribución. Las primas satisfechas por la empresa por estos seguros, si se realizan de manera indiferenciada (sin determinarse la parte de la prima que corresponde a cada persona asegurada), no constituyen una retribución en especie del IRPF [DGT V2909-19 y V0869-17] .
Hacienda puede declarar la responsabilidad solidaria del administrador si éste ha sido causante directo de una infracción tributaria. Si la sociedad comete una infracción pero el administrador no ha sido el causante, su responsabilidad es subsidiaria.

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