El Balance de Situación. ¿Cómo interpretarlo?

Aunque tengamos un servicio de asesoría externalizado, y sea esa empresa ajena a la nuestra la que se encargue de llevar la contabilidad de nuestro negocio, es nuestra obligación saber interpretar el balance de situación resultante tras la contabilidad anual. Pero, ¿sabemos lo que es un balance de situación y el significado de los datos que contiene?

En GSI Juman, dedicamos el artículo de hoy a facilitaros esta tarea. ¡No os lo perdáis!

¿Qué es un balance de situación?

El Balance de situación es uno de los documentos, entre otros muchos, que conforman las cuentas anuales. Gracias a este instrumento, podemos interpretar que está sucediendo en la empresa a partir de la información contable de la que dispongamos.

Para ser un poco más concretos, este informe financiero, nos muestra los activos, pasivos y el patrimonio con el que cuenta nuestra empresa en un momento determinado.

¿Qué se recoge en un balance de situación?

El Balance de Situación recoge (tal y como hemos mencionado en el punto anterior), los bienes, derechos y obligaciones de la empresa. Pero nos indica muchas cosas más y su correcta interpretación nos dará la verdadera situación de la empresa.

A continuación definimos un poco mejor lo que se entiende por bienes, derechos y obligaciones:

  • Bienes: entendemos por bienes, todas las cosas que son tangibles (inmuebles, terrenos, mobiliario, ordenadores…) e intangibles (patente, marca, aplicaciones informáticas, etc.).
  • Derechos: un derecho, es todo aquello que se pueden convertir en dinero (cesión uso de un local mediante alquiler, factura pendiente de un deudor, existencias de productos…)
  • Obligaciones: las obligaciones son las deudas que contrae la empresa, ya sea con proveedores, acreedores, entidades financieras o Administraciones Públicas.

A la agrupación de los bienes y los derechos, se le denomina contablemente hablando como ACTIVO, mientras que al conjunto de obligaciones se le llama PASIVO EXIGIBLE.

El PASIVO está formado por el PASIVO EXIGIBLE+PATRIMONIO NETO. El patrimonio neto no es más que el valor de nuestra empresa una vez descontadas las deudas (capital social, reservas…).

Tanto dentro del ACTIVO, como dentro del PASIVO, podemos encontrar otros grupos más homogéneo. Por ejemplo, dividiremos el activo en ACTIVO CORRIENTE y ACTIVO NO CORRIENTE, y sucede lo mismo con el pasivo. Así mismo, dentro de estas dos subdivisiones, encontramos otras que nos permiten un análisis más sencillo del balance de situación.

A partir de aquí, y una vez conocidos, grosso modo, los elementos y masas que conforman un balance, solo nos quedaría realizar las interpretaciones oportunas.

¿Cómo interpretamos entonces nuestro balance de situación?

Podemos marcar algunos criterios básicos para conocer si la evolución de la empresa es la correcta o no, aunque claro, hemos de tener en cuenta que estos criterios son de forma genérica, ya que éstos pueden tener una valoración diferente dependiendo del sector de la actividad, estructura, tamaño…

  • El ACTIVO CORRIENTE debe ser mayor que el PASIVO CORRIENTE. Cumpliendo este criterio, nos aseguramos que nuestra empresa no tenga problemas de liquidez a corto plazo, pero ¿Cuánto mayor ha de ser? Pues como hemos mencionado, depende de cada empresa y de cómo tenga ésta organizado el ACTIVO CORRIENTE. Veámoslo con un ejemplo; si se cumple el criterio, pero casi todo el ACTIVO CORRIENTE está compuesto por las existencias, tendríamos que venderlas para poder hacer frente a las deudas, y esto no siempre es fácil.
  • El PATRIMONIO NETO tiene que ser una parte importante de la estructura financiera que tenga la empresa. Lo ideal sería que fuese entre un 35% y un 50%, destacando de nuevo, que esto es en términos generales

Como resultado de estos dos criterios, se genera un aspecto indispensable, el fondo de maniobra.

¿Qué es el fondo de maniobra?

Se entiende por fondo de maniobra a la parte del ACTIVO CIRCULANTE que es financiada con recursos de carácter permanente. Nos ayuda a medir la capacidad que tiene nuestra empresa para continuar con el normal desarrollo de su actividad a corto plazo.

El fondo de maniobra se puede calcular de las siguientes formas:

Fondo de Maniobra = Activo Corriente – Pasivo Corriente
Fondo de Maniobra = (Patrimonio Neto +Pasivo no Corriente) – Activo no Corriente

Podemos encontrarnos ante las siguientes situaciones:

  • FONDO DE MANIOBRA CERO: en este caso el activo corriente es igual al pasivo corriente, lo que quiere decir que todo el activo NO corriente está financiado con capitales a largo plazo sin que haya sobrante. Esto es una situación peligrosa para la empresa porque, ¿Y si uno de nuestros deudores no nos paga a tiempo? Siendo así, nosotros tampoco podríamos hacer frente a las deudas.
  • FONDO DE MANIOBRA POSITIVO: esta es la situación ideal para cualquier empresa, ya que nos indica que podemos hacer frente a nuestras deudas más inmediatas.
  • FONDO DE MANIOBRA NEGATIVO: ante esta situación, la empresa estaría en suspensión de pagos, ya que no podría hacer frente a sus deudas más inmediatas.

Como puede ver, es de vital importancia saber leer un balance de situación, ya que gracias a él podemos conocer la liquidez de la empresa y el nivel de endeudamiento así como comparar la situación financiera actual con las situaciones que se den en otros momentos.

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